La reonización, por sí sola, no es suficiente para impedir la formación de estrellas en las galaxias enanas

Un equipo de astrónomos ha obtenido evidencias que sugieren que la reonización, por sí sola, no es suficiente para detener la formación de estrellas en galaxias enanas, como se esperaba.

Los resultados se presentaron duratne la European Week of Astronomy and Space Sciences.

Galaxia Cetu dSph

El modelo del Big Bang predice que el Universo comenzó lleno de plasma ionizado, que posteriormente se enfrió y permitió que todos los átomos se recombinasen para formar átomos neutros. La primera generación de estrellas y galaxias se formó a partir de este material neutro y produjo gran cantidad de radiación energética que posteriormente “reionizó” el universo. Este período de reionización duró aproximadamente mil millones de años tras el Big Bang.

El proyecto Local Cosmology from Isolated Dwarfs (LCID), liderado por Carme Gallart del Instituto de Astrofísica de Canarias, utilizó más de 100 órbitas del Telescopio Hubble con la cámara ACS para obtener historiales detallados sobre la formación de estrellas de seis grupos locales de galaxias enanas, que incluyen detalles sobre la formación estelar temprana.

“Todas las galaxias de la muestra, incluyendo esas que terminaron la formación estelar muy pronto, como la Cetus dSph, formaron la mayoría de sus estrellas después de que la reionización se completase. Esto prueba que la reionización por sí sola no puede detener la formación estelar en las galaxias más pequeñas, como se esperaba”, comentó Gallart, que ha estado trabajando con otras 12 personas durante 5 años en este proyecto.

Las galaxias más pequeñas representan condiciones similares a las del universo inicial, dado que en ellas la formación de estrellas puede estar influída por la reionización cósmica. La predicción más común de los modelos de evolución de las galaxias enanas es que la ionización temprana del gas en estas galaxias debida a la radiación ultravioleta de fondo debería haber evitado cualquier formación estelar hace unos 12.5 millones de años.

Más información: The ACS LCID Project. III. The Star Formation History of the Cetus dSph Galaxy: A Post-reionization Fossil. Astrophysical Journal, 2010; DOI: 10.1088/0004-637X/720/2/1225

Este artículo ha sido traducido de Science Daily y publicado bajo licencia CC by-sa

Según un nuevo estudio, las leyes de la física podrían variar a lo largo del Universo

El artículo no ha sido aceptado para su publicación aún pero puede consultarse en Arxiv. Aun así, lo he considerado interesante. Puedes leer comentarios sobre él en reddit. También puedes leer opiniones de otros científicos en Science News.

 

Un equipo de astrofísicos con base en Australia e Inglaterra ha descubierto indicios de que las leyes de la física son diferentes en otras partes del Universo.

El equipo -de la Universidad de Nueva Gales del Sur, la Universidad de Swinburne y la Universidad de Cambridge- ha enviado un artículo sobre el descubrimiento para ser publicado en Physical Review Letters. Una versión preliminar está siendo aun revisada por pares.

El informe describe cómo una de las constantes supuestamente universales de la naturaleza parece no ser tan constante. En vez de eso, este “número mágico” conocido como la constante de estructura fina (α), parece variar a lo largo del Universo.

Ilustración de la variación de la constante. UNSW.

“Tras medir alfa en unas 300 galaxias lejanas, vimos un patrón constante: este número, que nos dice la fuerza del electromagnetismo, no es igual en otras partes que en la Tierra, y parecer variar de forma continua a lo largo de un eje”, comentó John Webb de la Universidad de Nueva Gales del Sur.

“Las implicaciones de nuestra comprensión actual de la ciencia son profundas. Si las leyes de la física resultan ser meramente “locales”, podría ser que mientras nuestra parte observable del Universo favorece la existencia de la vida y de los seres humanos, otra parte alejada podría tener leyes que la impidan, al menos tal y como nosotros la conocemos”.

“Si nuestros resultados son correctos, claramente necesitaríamos nuevas teorías físicas que las describan de forma satisfactoria”. Las conclusiones de los investigadores están basadas en nuevas mediciones tomadas con el VLT (Very Large Telescope) de Chile, junto con mediciones previas de telescopios ópticos mayores, los Keck en Hawaii.

Julian King de la Universidad de Nueva Gales del Sur, explicó cómo, tras combinar dos conjuntos de medidas, los nuevos resultados les “impresionaron”. Los telescopios hawaianos y el VLT están en diferentes hemisferios -observan diferentes direcciones del universo. Mirando al norte con Keck vemos, en media, un alfa más pequeño en galaxias distantes, pero cuando miramos al sur con el VLT vemos un alfa mayor”.

“Varia una cantidad muy pequeña -una parte de 100.000- en la mayoría del universo observable, pero es posible que variaciones mucho más largas puedan ocurrir más allá de nuestro universo observable”, comentó King.

El descubrimiento forzará a los científicos a pensar de nuevo si comprenden bien las leyes de la naturalize. “La constante de estructura fina y otras constantes, son centrales a nuestras actuales teorías de la física. Si realmente varian, necesitaremos una teoría mejor, más profunda”, explicó Michael Murphy de Swinburne.

“Dado que una ‘constante’ variable cambiaría por completo nuestra comprensión del universo se necesitarían pruebas extraordinarias. Lo que hemos encontrado es extraordinario, eso está claro”.

“Es una de las preguntas más grandes de la ciencia moderna: ¿han sido las leyes de la física siempre iguales en todo el universo? Estamos destinados a responder esta pregunta de un modo u otro.

Este artículo ha sido traducido de Science Daily y publicado bajo licencia CC by-sa

La sonda Phoenix resuelve dos misterios con un ión

En los años 70, la NASA envió dos sondas a la superficie marciana. Las misiones Viking estaban diseñadas para analizar el material superficial y buscar en él indicios de vida.

Se esperaba que esas misiones detectasen compuestos orgánicos: moléculas basadas en carbono como amino ácidos que son la base para la vida. En vez de eso, los resultados que obtuvieron fueron decepcionantes. En vez de compuestos orgánicos encontraron compuestos de cloro como clorometano y diclorometano, que se interpretaron como contaminacion de los laboratorios de la Tierra (¡de los fluidos de limpieza!).

Sin embargo, en 2008, la Mars Phoenix lander hizo sus propias excavaciones y encontró algo inesperado: perclorato. Esta molécula está compuesta de un átomo de cloro y cuatro de oxígeno y tiene la interesante propiedad de que es muy reactiva con las moléculas orgánicas. Además, también se encuentra con facilidad en la Tierra.

Sonda Phoenix

Sonda Phoenix. NASA.

Lo que es asombroso de todo esto es que recientemente, científicos que analizaron muestras de suelo chileno, al añadirles perclorato y analizarlas de la misma forma que había hecho la sonda Viking, ¿adivináis qué encontraron?

Sí, encontraron clorometano y diclorometano.

¿Qué quiere decir esto? Bueno, ¡podría resolver el misterio de la Viking! Los compuestos químicos que las sondas Viking detectaron hace más de 30 años pueden provenir de restos orgánicos en el suelo marciano que reaccionaron de forma natural con los percloratos. Esto explicaría que no hubiese compuestos orgánicos y los compuestos químicos que encontraron.

Pero tranquilo, esto no implica que haya vida en Marte. sin embargo, sí que significa que si hay moléculas orgánicas en Marte -y creemos que las hay; para empezar porque son bastante comunes en los meteoritos que chocan con la Tierra, que también chocan con Marte, y por otro lado porque los compuestos orgánicos se crean de una forma bastante sencilla en la naturaleza- serán eliminadas por los percloratos.

Por lo tanto, es posible que Marte tuviese precursores de vida en su superficie, pero es improbable que estuviesen en los lugares en los que hay perclorato. Si los percloratos son comunes sería menos probable que pudiésemos encontrar moléculas orgánicas. Pero ¡es importante reseñar que la presencia de clorometano y diclorometano implican que las moléculas orgánicas existieron en algún momento en Marte!

Una vez más, repito que esto no implica vida, pero sí que implica que las condiciones sobre Marte fueron en algún momento adecuadas para sostener la presencia de organismos. La búsqueda de vida, extinta o no, en Marte es un gran puzle, y con esto se ha puesto una pieza más. Pero aún queda mucho camino por recorrer, aunque pasito a pasito nos vamos acercando.

Este artículo ha sido traducido de Discover Magazine y publicado bajo licencia CC by-sa

Si los extraterrestres existiesen, seguro que les gustaría Bach

Si alguna vez conseguimos contactar con extraterrestres, estarán probablemente más interesados en aprender sobre Van Gogh y Bach que sobre Einstein o Newton, según explicaron unos investigadores el sábado.

El arte probablemente atraiga más a los aliens que los académicos porque lo más probable es que cualquier civilización extraterrestre con la que podamos contactar sea más vieja que nosotros y, por lo tanto, más avanzada técnicamente, según comentaron unos científicos en la conferencia SETIcon sobre búsqueda de vida inteligente.

Los humanos probablemente tendrían poco que enseñarles sobre ciencia y matemáticas que no sepan ya, según la teoría. Sin embargo, nuestras artes y nuestra múscia son singularmente humanas, y probablemente fascinarían a cualquier especie extraterrestre.

Johan Sebastian Bach

Johan Sebastian Bach. Wikipedia.

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El telescopio Fermi realiza un hallazgo sorprendente sobre las primas pequeñas de las supernovas

Los astrónomos de la NASA, utilizando el Telescopio Espacial de Rayos Gamma, Fermi, han detectado rayos gamma de una nova por primera vez, un hallazgo que ha asombrado tanto a los observadores como a los teóricos. El descubrimiento va en contra de la idea de que las explosiones de las novas no tienen energía suficiente como para emitir radiación de tanta energía.

Una nova es una explosión termonuclear causada por la acumulación de hidrógeno en la superficie de una enana blanca.

Imágenes del telescopio Fermi

Imágenes del telescopio Fermi. NASA.

“En términos humanos, esto fue una erupción extremadamente fuerte, equivalente a unas 1000 veces la energía emitida por el sol cada año”, comentó Elizabeth Hays, una científica del proyecto Fermi en el centro Goddard de la NASA en Maryland. “Pero si lo comparamos con otros eventos cósmiscos que Fermi ha podido documentar, fue bastante modesto. Estamos asombrados de que Fermi lo haya detectado con tanta fuerza”.

Los rayos gamma son la forma de luz de más alta energía, y el Large Area Telescope (LAT) de Fermi detectó la nova durante 15 días. Los científicos creen que la emisión se formó en forma de onda de choque a un millón de millas por hora desde el sitio de la explosión.

Los astrónomos se dieron cuenta en Japón antes del amanecer del 11 de marzo, cuando los astrónomos amateur Koichi Nishiyama y Fujio Kabashima, que estaban en Miyaki-cho, vieron un cambio dramático en el brillo de una estrella de la constelación Cygnus. Se dieron cuenta de que la estrella, conocida como V407 Cyh, parecía 10 veces más brillante que la de la imagen que habían tomado 3 días antes.

El equipo dio a conocer el descubrimiento de la nova a Hiroyuki Marhara de la Unviersidad de Kyoto, quien dio la noticia a los astrónomos de todo el globo para que hiciesen más observaciones. Antes de que la noticia se hiciese pública, la explosión había sido notificada también por otros tres equipos de amateurs japoneses: Tadashi Kojima y Tsumagoi-mura Agatsuma-gun de Gunma, Kazuo Sakaniwa y Higashichikuma-gun de Nagano y también Akihiko Tago y Tsuyama-shi de Okayama.

El 13 de marzo, Davide Donato estaba de guardia en el telescopio, su trabajo consiste en observar los datos que se le envían cada día y buscar puntos de interés, así que ese día se dio cuenta de un importante hallazgo en Cygnus. Sin embargo, pasaron varios días hasta que se dieron cuenta de que esto tenía que ver con una nova, en parte porque miembros clave del equipo Fermi estaban en Paris para una reunión de colaboración científica.

“Esta región está cerca del plano galáctico, lo que acumula muchos tipos de fuentes de rayos gamma -púlsares, restos de supernovas y otros de nuestra galaxia y de otras galaxias activas cercanas”, comentó Donato. “Si la nova hubiese ocurrido en algún otro punto del cielo, encontrar la conexión habría sido más fácil”.

El equipo del LAT comenzó a concentrar sus esfuerzos en identificar la misteriosa fuente. Así, el 17 de marzo, los investigadores decidieron obtener posibles candidatos observando los datos del satélite Swift de la NASA. Entonces se dieron cuenta de que Swift estaba ya observando el mismo punto.

“En ese punto, sabía que Swift estaba observando a V407 Cyg, pero aun no sabía por qué”, comentó Teddy Cheung, astrofísico del NRL de Washington, y principal autor del estudio. Examinando los datos de Swift, Cheung no vio fuentes adicionales de rayos X que pudiesen dar lugar a lo que estaba viendo el LAT de Fermi.

Tras media hora, miembros del equipo del LAT comentaron la posibilidad de que se tratase de una nova, esa fue la razón por la que se iniciaron las observaciones del Swift. “Cuando miramos más de cerca, encontramos que el LAT había detectado los primeros rayos gamma a la misma hora más o menos que el descubrimiento de la nova”, comentó.

V407 Cyg está a 9.000 años luz de distancia. El sistema contiene una enana blanca y una estrella roja gigante de unas quinientas veces el tamaño del sol.

“El gigante roja es tan enore que su atmosfera exterior se diluye en el espacio”, comentó Adam Hill de la Universidad de Grenoble. El fenómeno es similar al del viento solar producido por el sol, pero el flujo es mucho más fuerte. “Cada década, el gigante rojo elimina una masa de hidrógeno equivalente a la de la Tierra”, añadió.

La enana blanca intercepta y captura parte de este gas, que acumula en la superficie. El gas se acumula durante décadas o siglos para, finalmente, ser suficientemente caliente y denso y convertirse en helio. Esta producción de energía activa una reacción que hace explotar el gas acumulado.

La enana blanca, sin embargo, permanece intacta.

La explosión creó una cápsula caliente y densa en expansión llamada onda de choque, compuesta por partículas a muy alta velocidad, gas ionizado y campos magnéticos. Según un espectro anterior obtenido por el Observatorio Tolosan de Francia, la onda de choque se movió a 7 millones de millas por hora -un 1% de la velocidad de la luz.

Los campos magnéticos atraparon partículas en la cápusla y luego las expulsaron a energías enromes. Antes de que pudiesen escapar, las partículas habían alcanzado velocidades cercanas a la de la luz. Los científicos dicen que los rayos gamma probablemente son consecuencia de estas partículas aceleradas chocando con el viento del gigante rojo.

“Sabemos que los remanentes de una explosión supernova mucho más poderosa pueden atrapar y acelerar partículas de esta forma, pero nadie sospechaba que los campos magnéticos de las novas fuesen tan fuertes como para poder hacerlo también”, comentó Soebur Razzaque del NRL.

Kent Wood del NRL compara los estudios astronómicos de los remanentes de las supernovas observando imágnees estáticas en un álbum de fotos. “Una supernova tarda miles de años en evolucionar, pero con esta nova hemos visto esos cambios en unos pocos años”, comentó. “Hemos pasado de un álbum de fotos a una película time-lapse”.

Los remanentes de las supernovas duran 100.000 años y afectan a regiones situadas a miles de años luz.

Este artículo ha sido traducido de Space Daily y publicado bajo licencia CC by-sa

Algunas estrellas roban las lunas a sus planetas

¿Estás planeando una luna de miel a un “Júpiter caliente”? Será mejor que lo pienses dos veces. Ya es suficientemente malo que estos planetas gigantes orbiten tan cerca de sus estrellas que sufren temperaturas superiores a las de Mercurio, pero es que si un astrónomo francés está en lo cierto, ni siquiera tendrás una escena romántica a la que mirar -porque el planeta probablemente no tendrá lunas.

Los astrónomos han identificado cientos de planetas gigantes alrededor de otras estrellas, pero aun no han encontrado una luna que los orbite. Este tipo de lunas deberían existir. Después de todo, tres de los planetas gigantes del sol -Júpiter, Saturno y Neptuno- tienen satélites grandes comparándolos con la luna de la Tierra. Para encontrar estos satélites, los investigadores propusieron observar Júpiteres calientes que pasasen en frente, o alrededor de, sus estrellas. Las lunas más grandes deberían tirar de los planetas y, por lo tanto, alterar su velocidad.

Júpiter caliente

Júpiter caliente. Wikipedia.

Pero no vayamos tan rápido. “Es muy improbable que los Júpiteres calientes tengan lunas que se hayan formado a su alrededor”, comentó Fahi Namouni, astrónomo de la Universidad de Niza. Un Júpiter caliente nace en regiones extremas frías de sus sistema solar y luego migra hacia su estrella. “Durante su fase de migración, que dura unos 100.000 años, las lunas que se forman alrededor del planeta salen disparadas”, explicó Naumoni.

En un artículo que aparecerá en el número del 20 de agosto de The Astrophysical Journal Letters, Naumoni crea un modelo de un gas gigante que se convierte en un Júpiter caliente al migrar hacia su estrella. Como Júpiter, el planeta comienza con cuatro grandes lunas; pero las pierde todas. A medida que el planeta se aproxima a la estrella, la esfera de infliuencia gravitacional de la estrella se solapa con la del planeta, eliminando las tres lunas más exteriores y haciendo que la orbiten a ella. La luna interior sufre el peor de los destinos: choca con el planeta. El resultado final es un Júpiter caliente que no tiene ninguna luna.

“Si observamos cualquier luna alrededor del Júpiter caliente”, explica Namouni, “estas lunas terminarán siendo devoradas, como le pasó a Tritón con Neptuno”. Tritón es la luna capturada más grande de nuestro sistema solar y orbita a Neptuno al revés, una señal de que la luna no se formó con el planeta. Namouni dice que una luna capturada alrededor del Júpiter caliente probablemente también tendrá una órbita al revés.

A pesar de todo, los cazadores de lunas extrasolares no deberían perder interés, según Jason barnes de la Universidad de Idaho, Moscú. “Hay muchas razones para pensar que la búsqueda de lunas puede dar sus frutos”. El trabajo de Namouni es “técnicamente sólido”, asegura, pero no va lo suficientemente lejos. En particular, las lunas también pueden migrar hacia sus planetas, chocando finalmente con ellos. Nuevas lunas se podrían formar a partir del material que orbita el planeta, explica Barnes, un proceso que Namuoni no tiene en cuenta.

David Kipping, del Centro Smithsonian de Massachussetts, es más positivo sobre el estudio. “Creo que Namouni ha demostrado lo que se sospechaba pero no se había podido probar: que los júpiteres calientes tienen pocas posibilidades de aguantar sus lunas durante el proceso de migración”. Kipping apunta que incluso en nuestro sistema solar, los dos planetas más cercanos al Sol -Mercurio y Venus- no tienen lunas. Aún así, tiene esperanzas de que la nave Kepler de la NASA, que está diseñada para descubrir planetas del tipo de la Tierra pero en transición, tenga éxito encontrando lunas extrasolares, porque lo tiene detectando planetas en transición lejos de sus estrellas.

Este artículo ha sido traducido de Science News y publicado bajo licencia CC by-sa

Estudian la posibilidad de limpiar la basura especial con globos gigantes

Los globos de helio son conocidos por su capacidad de elevación, pero podrían ser una forma genial de traer los satélites no operativos de vuelta a la Tierra, según un equipo de ingenieros.

Los satélites que ya no funcionan son un problema para las naves que orbitan la tierra. En 2009, una de ellas se cruzó en el camino de un satélite operativo, lo que destruyó ambos aparatos dejando tras de sí miles de piezas de basura espacial.

Una forma de prevenir estas colisiones es hacer que los satélites enciendan sus motores al final de su vida útil para entrar en la atmósfera terrestre, en la que serían destruidos. Pero para conseguir esto se necesita darles combustible extra, lo que significa una masa adicional que aumenta el precio del lanzamiento.

Simulación del globo
Simulación del globo. CSA, NASA.

Los globos serían una forma más barata de resolver el problema, explica este equipo de ingenieros. Kristin Gates de la Corporación Global Aeroespacial en Altadena, California, presentó la idea el martes en la conferencia de Especialistas en Astrodinámica en Toronto, Canadá.

Destrucción más rápida

Cualquier nuevo satélite podría ser enviado al espacio con un globo acoplado a la cubierta. Una vez que el satélite alcanzase el final de su vida útil, se llenaría el globo con helio u otro gas, aumentando la fuerza de arrastre cuando el globo choque con la atmósfera terrestre.

Un globo de 37 metros llevaría un satélite de 1200 kg de una órbita de 830 km a una altitud que permitiría su desintegración en menos de un año, según el equipo de ingenieros. sin el globo, se tardarían décadas.

El globo y el equipamiento necesario para inflar el globo añaden sólo 36 km de masa al satélite, menos que la cantidad de combustible que sería necesaria para sacarlo de órbita sin el globo, explica el equipo.

Satélites que vuelan bajo

Brian Weeden de la Secure World Foundation en Washington, que promueve el uso pacífico del espacio, dice que el concepto es realizable. Sin embargo, añade que no funcionaría con todos los satélites -los satélites geoestacionarios están a 36.000 km donde la concentración del gas es demasiado baja para conseguir el empuje necesario.

El presidente de la Corporación, Kerry Nock, admite que el concepto del globo sólo funcionaría por debajo de los 1.500 km, pero añade que eso queire decir que se abarcaría una región muy congestionada, la que se encuentra entre los 800 y los 1.500, en la que se produjo el accidente de 2009.

El problema con los restos espaciales empeorará a menos que se haga algo para combatirlo, dijo Nock. “Es un problema creciente y no va a desaparecer por sí solo”.

La empresa está buscando financiación para hacer una demostración de su idea, llamada GOLD (Gossamer Orbit Lowering Device).

Este artículo ha sido traducido de New Scientist y publicado bajo licencia CC by-sa

Puede que el robot Spirit no vuelva a hablar con la Tierra

Las condiciones actuales a las que se enfrenta el robot Spirit son muy duras ya que está sufriendo el invierno marciano y los controladores de misión de la NASA no tienen noticias del robot desde el 22 de marzo.

El 26 de julio, los gestores de la misión comenzaron a utilizar una técnica de llamada bautizada como “sweep and beep” en un intento de comunicarse con Spirit.

“En vez de simplemente escuchar, enviamos comandos al robot para que nos responda con un beep”, dijo John Callas, gestor del proyecto de Spirit y su gemelo Opportunity, en el Laboratorio de Propulsiones de la NASA en Pasadena. “Si el robot está despierto nos oirá y nos tendrá que enviar ese ‘beep'”

Es bastante probable que Spirit esté en un modo de hibernación con baja energía. El robot no pudo llegar a una zona favorable (de cara al sol) para sobrevivir a su cuarto invierno marciano, que va de mayo a noviembre.

Rovers

Spirit. Wikipedia.

El bajo ángulo de la luz del sol durante estos meses limita la potencia generada por los paneles solares del robot. Durante la hibernación, la nave suspende comunicaciones y otras actividades para que la energía disponible pueda ser utilizada para recargar y calentar las baterías, así como para mantener el reloj de la misión en funcionamiento.

Basándose en los modelos meteorológicos marcianos y su efecto en la potencia disponible, los gestores de la misión creen que, si Spirit va a responder, lo hará en los próximos meses. Sin embargo, hay una clara posibilidad de que Spirit no responda de nuevo.

“Sería un milagro marciano si nuestro adorado robot llama a casa”, dijo Doug McCuistion, director del Programa de Exploración de Marte en la NASA. “Nunca había afrontado este tipo de condiciones tan severas -es un territorio desconocido”.

Dado que la mayoría de los radiadores del robot no tienen potencia este invierno, lo más probable es que Spirit esté experimentando las temperaturas internas más bajas de su historia -55 grados bajo cero. Durante los tres inviernos marcianos anteriores, Spirit se comunicaba una vez o dos por semana con la Tierra y utilizaba sus calentadores para mantenerse caliente cuando estaba aparcada en una zona ‘cara al sol’, para pasar el invierno.

Gracias a lo anterior, los calentadores permitían mantener las temperaturas internas por encima de 40 grados bajo cero.

Spirit está diseñada para despertar de la hibernación y comunicarse con la Tierra cuando su batería se cargue correctamente, pero si las baterías pierden demasiada potencia, el reloj de Spirit podría pararse y perder la noción del tiempo.

El robot podría despertarse, pero no sabría qué hora es, una situación llamada “mission-clock fault”. Spirit resetearía su reloj para despertarse cada cuatro horas y esperar alguna señal de la Tierra durante veinte minutos cuando sea de día.

El primer momento en el que las baterías pueden estar cargadas es, según los calculos de los investigadores, el 23 de julio. Sin embargo, los responsables de la misión no creen que las baterías se vayan a cargar adecuadamente hasta septiembre u octubre.

Incluso podría ser más tarde si el robot está en “mission-clock fault”. Si el Spirit se despierta, los responsables  de la misión harán un chequeo completo de todos los instrumentos y aparatos del robot.

Basándose en anteriores inviernos marcianos, el equipo del robor anticipa que la inestabilidad meteorológica hará que no haya días largos hasta dentro de dos meses.

La cantidad de energía solar que el Spirit tiene disponible se irá incrementando hasta que el verano del sur marciano llegue en marzo de 2011. Si no hemos oído nada de Spirit para entonces, será bastante improbable que lo oigamos alguna vez.

“Este ha sido un largo invierno para Spirit y una larga espera para nosotros”, comentó Steve Squyres, el principal investigador de los dos robots de la NASA con base en la Universidad de Cornell. “Incluso si nunca volvemos a oir a Spirit, creo que su legado científico está asegurado. Aun así, seguimos teniendo esperanzas de contactar con él, y no podemos esperar a volver a hacer investigaciones con nuestros dos robots”.

Este artículo ha sido traducido de Mars Daily y publicado bajo licencia CC by-sa

Futuras granjas espaciales podrían conseguir minerales del suelo lunar

Futuras misiones tripuladas a la Luna o Marte podrían utilizar plantas como bio-cosechadoras para extraer elementos valiosos de los suelos de otros planetas, según apuntan los investigadores.

Esperan realizar nuevos experimentos para continuar con las pruebas ya realizadas con plantas y regolitos lunares durante las misiones del programa Apollo que pusieron al hombre n la luna.

El regolito lunar es una mezcla de polvo, roca y otros materiales que yacen en la superficie lunar sobre una lecho sólido. Las investigaciones de la era Apollo no encontraron ningún resto de toxinas o vida extraterrestre que pudiese contaminar las plantas en las muestras de regolito que se trajeron a la Tierra.

Pero el uso limitado que tuvieron estos regolitos impidió que se pudiese estudiar la facilidad con la que las plantas crecen en ellos.

Luna. Wikipedia.

Luna. Wikipedia.

“A pesar del hecho de que admiramos las investigaciones que se realizaron en la era Apollo, la pregunta sobre si una planta puede crecer si introduces una semilla en un regolito no fue respondida”, dijo Robert Ferl, un genetista de la Universidad de Florida.

Ferl y Anna-Lisa Paul, otra genetista de la misma universidad, esperan recoger los restos de los experimentos de la era Apollo. Nuevas investigaciones se podrían beneficiar de las potentes herramientas desarrolladas en las últimas décadas para estudiar la biología molecular y la genética, y observar cómo reaccionan las plantas a nivel molecular activando y desactivando los genes que responden al regolito.

Nuevos estudios también podrían analizar la posibilidad de que las plantas utilicen algunos de los nutrientes del regolito lunar. Esto podría hacer cualquier sueño sobre agricultura lunar realidad y permitiría crear grandes granjas que, en último lugar, ayudarían al establecimiento de bases humanas fuera de la Tierra.

“No se trata sólo de utilizar el regolito lunar y de Marte para cultivar plantas”, explicó Paul. “La idea es capturar nutrientes que de otra forma no podríamos conseguir”.

El estudio que revista los experimentos con plantas de la era Apollo se puede consultar en el número de Abril de la revista Astrobiology.

La seguridad es lo primero

La NASA tenía que tener mucho cuidado con las muestras devueltas durante las primeras misiones tripuladas a la luna y construyó el Lunar Receiving Lab (LRL) en el Johnson Space Center en Houston. El LRL estaba diseñado para intentar que ningún contaminante peligroso o ningún componente extraterrestre pueda escapar y amenazar la biosfera terrestre.

Cualquier miedo sobre la protección planetaria desapareció rápidamente cuando los primeros estudios mostraron que las plantas no enfermaban ni morían al ponerse en contacto con las muestras lunares.

Unas 35 especies de plantas siguieron con buena salud después de que se frotase material del regolito en las hojas. De forma similar, los animales no sufrieron ningún problema al exponerse a las muestras lunares.

De hecho, un estudio encontró que las semillas germinadas y los cultivos de plantas parecían disfrutar de beneficios nutricionales provenientes de las muestras lunares. El polvo lunar y el regolito contenían ciertos elementos útiles para el crecimiento de plantas, como el hierro, el magnesio y el manganeso, aunque carecía de componentes necesarios como el nitrógeno, el fósforo, el azufre o el potasio.

Esto llevó a conjeturar sobre la posibilidad de la utilización de plantas para extraer nutrientes o minerales de la Luna, y sugirió que las granjas lunares podrían contribuir a la vida en el planeta y no sólo alimentar a los astronautas.

“Según un interesante modelo desarrollado hace unos años, las plantas podrían vivir en tiendas con poca presión en la superficie”, dijo Ferl. “Los astronautas o los colonizadores lunares podrían ir en trajes presurizados a cultivarlas”.

Dar el siguiente paso

Las plantas pueden haber sobrevivido e incluso prosperado después de ser “regadas” con material lunar, pero los investigadores dicen que aun quedan muchas preguntas por resolver ya que el último experimento se realizó hace 30 años.

Por ejemplo, ninguno de los experimentos de la época examinó cómo el material lunar afecta a los microorganismos como las bacterias o los hongos que suelen ayudar a las plantas a recoger nutrientes. Incluso los microbios que llevan los astronautas humanos podrían interactuar con las raíces de las plantas en la región del suelo conocida como rizosfera.

Para la realización de nuevos experimentos no es necesario esperar por un nuevo viaje de ida y vuelta a la Luna, según los investigadores. Ya tienen planes que requerirían sólo unos pocos gramos de los cientos de kilogramos de regolito lunar recopilados por la NASA.

Un simple gramo de regolito lunar podría contribuir al crecimiento de varias plantas Arabidopsis relacionadas con las coles o los rábanos, apuntó Paul. Esas planta fueron las primeras cuyo genoma fue secuenciado, y darían una buena base sobre la que empezar a hacer experimentos biológicos en la luna.

De la Tierra a la Luna y Marte

Estas investigaciones también podrían realizarse en la propia Luna, en el momento en que se establezca una base humana. Esos experimentos no sólo responderían preguntas sobre biología de plantas básica, sino también daría semillas para desarrollar la ecología en la Tierra.

“Un objetivo es utilizar plantas para apoyar la vida y encontrar la mejor manera de hacerlo. También se busca averiguar si las plantas pueden utilizar recursos lunares para hacerlo”, comentó Ferl. “La otra pregunta es qué límites hay a la vida terrestre y si la luna es un lugar en el que puedan crecer orgainsmos terrestres”.

Ese enfoque también podría ayudar a resolver problemas relacionados con el crecimiento de plantas en regolito marciano. Algunos estudios en la Tierra ya han probado el crecimiento de plantas en regolitos marcianos simlados, incluso aunque aun no ha llegado ningún regolito a la Tierra.

Al fin y al cabo, la misma necesidad de utilizar todos los recursos disponibles y ayudar a sostener a las colonias humanas será más acuciante en un viaje a Marte.

“Ir a Marte es mucho más difícil porque el tema de llevarte todos los recursos contigo para un viaje tan largo es más difícil de conseguir”, dijo Paul.

Este artículo ha sido traducido de SPACE y publicado bajo licencia CC by-sa

La paradoja de Fermi, los cambios de fase y las conexiones intergalácticas

Un nuevo modelo muestra cómo la expansión de las civilizaciones extraterrestres puede sufrir cambios de fase, dando así una nueva explicación a la Paradoja de Fermi.

En 1950, el físico italiano Enrico Fermi lanzó una pregunta que hoy lleva su nombre. Si hay una civilización extraterrestre en cualquier punto del Universo con tecnologías mucho mejores que las nuestras, ¿por qué no vemos ningún signo de que existan?

Desde entonces, la llamada Paradoja de Fermi ha traído de cabeza tanto a los astrónomos como a los escritores de ciencia-ficción. Y aunque hay varias formas de enfocar el problema, nadie ha podido llegar a una explicación convincente aún.

Ahora hay una nueva aproximación presentada por Igor Bezsudnov y Andrey Snarskii en la Universidad Técnica Nacional de Ucrania.

Enrico Fermi. Wikipedia.

Enrico Fermi. Wikipedia.

Su enfoque se basa en imaginar que las civilizaciones se forman a una determinada velocidad, crecen hasta llenar un volumen, llegan a su máximo y desaparecen. Van incluso más lejos al sugerir que las civilizaciones tienen características similares a las de la vida, lo que limita el tamaño que pueden tener.

Bajo determinadas circunstancias, sin embargo, cuando las civilizaciones están suficientemente cerca en tiempo y espacio, pueden entrar en contacto y cuando esto ocurre el intercambio de ideas y culturas les permite a ambos florecer, lo que incrementa su esperanza de vida combinada.

Bezsudnov y Snarskii apuntan que este proceso de expansión en el espacio puede ser fácilmente modelado utilizando un autómata celular. Incluso han ido más allá y han creado su propio universo utilizando un autómata celular de 10.000 x 10.000 con más de 320.000 pasos.

Los parametros que gobiernan la evolución de este universo son simples: la probabilidad de que una civilización se forma, la esperanza de vida habitual que dicha civilización y el bonus que consiguen al encontrarse dos o más.

El resultado da una nueva alternativa a la Paradoja de Fermi. Bezsudnov y Snarskii dicen que para determinados valores de estos parámetros, el universo pasa por una fase de cambio en la que al principio las civilizaciones tienden a no encontrarse ni expandirse y luego el universo al completo está colonizado porque grupos diferentes se encuentran y se extienden.

Bezsudnov y Snarskii incluso derivan una inecuación que el universo debe satisfacer para seguir siendo civilizado. Esto, dicen, es análogo a la ecuación Drake que intenta cuantificar el número de civilizaciones con las que podemos contactar en el universo ahora mismo.

La pregunta, por supuesto, es qué tipo de universo es el actual: ¿los parámetros actuales tienden a que nos juntemos con otras civilizaciones o estamos condenados a vivir solos para siempre?

Bezsudnov y Snarskii dicen que sólo hay una manera de averiguarlo: esperar.

Ref: arxiv.org/abs/1007.2774: Where Is Everybody? – Wait A Moment… New Approach To The Fermi Paradox

Este artículo ha sido traducido de Technology Review y publicado bajo licencia CC by-sa