Cuando los dinosaurios desaparecen: El mercado negro de la paleontología

En el otoño de 2009, el paleontólogo de la Universidad de Chicago Paul Sereno, y sus compañeros, publicaron un artículo en la revista Science detallando el descubrimiento del Raptorex kriegsteini, una nueva especie de dinosaurio que tiene características extraordinariamente similares a las del Tyrannosaurus Rex, pero es unas 90 veces más pequeño y unos 60 millones de años anterior que su pariente gigante. Los pequeños Tyrannosauridae, como T. rex, tienen antebrazos enclenques, fuertes músculos en la mandíbula y fosas nasales además de otras herramientas biológicas que le permiten ser un carnívoro voraz. Raptorex es, de muchas maneras, un eslabón perdido en la historia evolutiva de T. rex.

Al contrario que muchos de sus anteriores hallazgos, Sereno no descubrió Raptorex en el campo. En vez de eso, el fósil del espécimen fue sacado de China de contrabando, viajó en barco alrededor del mundo y finalmente se lo vendieron a un coleccionista privado.

“Cuando lo vi por primera vez, pensé que era un Tarbosauro joven”, dijo Henry Kriegstein, un oftalmólogo de Massachussetts que compró el Raptorex hace seis años en la exposición mineral de Tucson. “No se podía ver todo, pero pude ver una parte de la calavera, la mayor parte de una pierna y una fracción del brazo”.

Raptorex

Raptorex dio muchas vueltas hasta ser descubierto. Wikipedia.

Tras comprar el espécimen, Kriegstein, quien dice que gastó menos de 100.000 dólares en el, pero que no dirá la cantidad exacta, lo envió a un laboratorio privado en Utah para que extrajesen el fósil. Raptorex se encontraba en una matriz de roca y sedimento, una prueba que ayudó a situar su punto de origen en los yacimientos de dinosaurios de China. A medida que Raptorex iba tomando forma, quedó claro que era un fósil único. Kriegstein envió por mail fotos del espécimen al veterano investigador de dinosaurios Sereno, quien se interesó de inmediato pero tenía dudas sobre la posibilidad de que Raptorex terminase sobre la chimenea de un coleccionista.

“Le dije que lo describiría, pero le advertí que debería donar el 100 % de vuelta a la ciencia”, dijo Sereno. “No necesité ser muy pesado”.

En China, como en muchos países, la exportación de fósiles está prohibida, porque los fósiles pertenecen al patrimonio nacional. En los últimos años, China ha incrementado el control y los contrabandistas pueden incluso afrontar la pena de muerte. En 2006, Zhu Chunlin, un profesor canadiense, fue sentenciado a seis años en una prisión china por participar en la red que sacó del país unos 3.000 fósiles. Hubo otros acusados y detenciones en China y el extranjero. En septiembre de 2009, el departamento de aduanas de EEUU repatrió la calavera de un dientes de sable y más de dos docenas de huevos de dinosaurio a China. El agente de aduanas Krystal Intoe dice que la calavera fue envíada y confiscada por la Customs and Border Protection, mientras que los huevos fueron encontrados en el equipaje de un hombre en el Aeropuerto Internacional de Dulles, quien pretendía hacerlos pasar como rocas.

Kryegstein dice que en la exposición de Tucson hay “siempre fósiles a la venta que provienen de partes del mundo en la que es ilegal exportarlas”, aunque el número de esos especímenes parece disminuir cada año. Sereno dice que el comercio internacional de fósiles chinos es cada vez más lento, en parte porque hay un mayor control, pero también porque cada vez hay más coleccionistas dentro de China.

“La bajada en el número de exportaciones se debe en parte a que los chinos están comprando los fósiles antes de que puedan salir del país”, dijo Sereno. “La mitad o más de las especies salen de las provincias y se venden dentro de China”.

No son simplemente unos cuantos ladrones los que ‘cazan’ fósiles en China. Sereno, que ha llevado a cabo un importante trabajo en la región, dice que ha visitado pueblos en los que el comercio de fósiles es el modo de vida de la mayoría de los habitantes. Para manejar mejor el problema, muchas provincias chinas y los institutos de paleontología del país han terminado alquilando a sus habitantes para excavar en regiones ricas en fósiles.

Hay problemas derivados de que son aficionados los que dirigen las excavaciones, el más evidente es que no tienen la misma capacidad de juicio que un grupo de científicos a la hora de sacar una pieza. Sereno también dice que los standards de seguridad en algunas de estas operaciones son pésimas. Recuerda entrar en un túnel en China, guiado por una vela, que había sido excavado a mano 30 metros en la ladera de una montaña. “No había traviesas de madera ni nada. Era tan profundo que recorría un valle entero”, dijo. “Hay un número desconocido de personas -quizá no miles pero si cientos- que han sido sepultados al intentar excavar dinosaurios”.

Trabajar con los llamados fósiles de espíritu (spirit fossils) es complicado, una información de valor incalculable se pierde cada vez que un espécimen importante se saca demasiado rápido. En el caso del Raptorex, el primer paso fue asegurarse de que no era una imitación; camellos sin escrúpulos son famosos por vender conglomerados formados por varios tipos de huesos de dinosaurio que se pegan a una matiz. Tras concluir que el Raptorex era, realmente, un espécimen legítimo, Sereno y su equipo se pusieron a trabajar juntando pruebas que apoyasen la afirmación de que era una especie completamente nueva.

En el segundo piso del laboratorio de fósiles, saca una roca roja que estuvo con el Raptorex millones de años. “En la matriz encontramos muchas pruebas, similares a las forenses, que podrían vincularlo a China y a la región de la que vino”, dijo. “Cuando se mira al microscopio, se ve un montón de arena, lo que indice que no estuvo en un lago tranquilo, es mucho más antiguo”. Esto es una prueba clave en la decisión de Sereno de situar el Raptorex en el norte de China, cerca de la Mongolia interior, pero probar que era un nuevo dinosaurio necesitó una investigación anatómica más profunda.

Sereno enciende una luz para mostrar la magnificencia del espécimen, que está expuesto en una mesa en su laboratorio. “No hay una vértebra que se haya perdido desde el cuello hasta el final de la cola”, dijo. Que las vértebras sigan un patrón prueba que el Raptorex es casi adulto, una evidencia que acalla las dudas de que fuese un simple tyrannosaurio joven. Conocer los orígenes del Raptorex permitiría incrementar el conocimiento de sus parientes, Sereno optó por abrir parcialmente el fémur para buscar anillos de crecimiento. La inspección interna llevó al equipo a determinar que el Raptorex tenía 6 años, lo que tiene bastante sentido. “Un tiranosaurio adulto tiene 10 ó 11 años, por lo que debería madurar más rápido si fuese pequeño”.

Mientras que la salida de fósiles de China al mercado privado va disminuyendo, aún hay especímenes ilícitos alredeodor del mundo y China no es la única fuente de estos fósiles apócrifos. Al final de abril, había cerca de 4.000 fósiles de vertebrados a la venta en eBay y asegurar su legitimidad es complicado. En EEUU, uno de los principales puntos de discusión entre los coleccionistas privados y la comunidad científica es que los fósiles descubiertos en propiedad privada americana pueden ser vendidos sin ser mostrados a científicos cualificados. Sereno dice que conoce al menos un espécimen sin identificar en las manos de un coleccionista privado.

Otro tema más complicado es que podría no ser ilegal comprar fósiles en EEUU que han sido enviados desde países que prohíben la exportación de su patrimonio cultural. Una portavoz de ICE, Pat Reilly, dice que el problema viene cuando el comprador sabe que el espécimen comprado era un artículo protegido. Reilly también dice que los fósiles son un problema dentro de otro cuando se trata con las aduanas. “Las esconden como sea, desde joyería hasta artículos de Hitler”, dice. “Los contrabandistas de todo el mundo son iguales y van a hacer todo lo posible para disfrazar lo que envian y el lugar desde el que lo enviaron”. Un caso reciente que apunta Reilly es el descubrimiento de 12 antiguas calaveras humanas peruanas que fueron compradas de en una subasta de forma anónima en Cleveland. Las calaveras había sido metidas en vasijas y enviados a EEUU, así fue como llegaron a la subasta. Está claro que el problema de los fósiles no lo tienen sólo los dinosaurios y China.

El descubrimiento del Raptorex fue increíblemente extraño considerando la facilidad de que el espécimen pudiese haber sido destruido, perdido o secuestrado para llevarlo al salón de algún coleccionista. Raptorex permanece en la Universidad de Chicago, pero Sereno está ocupado haciendo planes para devolverlo al área que lo vio nacer hace 125 millones de años. Dice que probablemente hará tours por museos de Japón y China, pero terminará en su lugar de origen.

Este artículo ha sido traducido de Popular Mechanics y publicado bajo licencia CC by-sa

2 Responses to Cuando los dinosaurios desaparecen: El mercado negro de la paleontología

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  2. mauro dice:

    hay algun reconocimiento economico para aquel que brinda informacion sobre donde se encuentran restos de dinosaurios enterrados?

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